En casa nueva

En casa nueva

lunes, 28 de noviembre de 2011

Me voy


Me voy

Atravieso con la barca y esta no espera

Pago el viaje con una gota de la frente

Con la que me gano el pan

Con la que me gano tu placer

Y tu codicia sobre mí

Desearía que no me ambiciones

más de lo que dices amarme

“¿me amas?”

“Como la luna al sol”

La barca no gira ni se detiene

Avanza perpetua y el barquero apremia

“Falta”

Aquí no hay astros

Ni cielo que los cobije

Aquí no hay religiones

Ni pecados

Ni llanto

Ni moral

Ni dios

A donde voy no hay nada

Salvo tu deseo

Y mi huída

“Espera”

La costa se aproxima a mis ojos

Es gris y pálida

Se parece a mí

Se parece a la sábana con la que…

“Es aquí”

Me voy en una barca llevando tu placer y mi frente sudada

A buscar astros que no existen

El barquero sonríe sin dientes

Se acomoda los cabellos que no tiene

Se despide con un “hola”

Saludo a la isla con un “hasta siempre”

La barca se aleja

Me deja

Me voy

La sábana se extiende fría, expectante

Aquí no hay cielo

Ni lo que un día dibujaste en mi vientre

Aquí no hay nada

Ni tu codicia me alcanza

Tu soberbia se opaca

Es un escudo

Un biombo

Una celda

Una burbuja

Se parece a mí

El barquero me deja

Sin piedad se larga en su barca

Me interno en la isla onírica

“¿Qué buscas? Él no está aquí”

Él no está… pero aquí es

No hay religión, ni llanto, ni pecado, ni moral

Ni dios que me juzgue, ni hombre que me mire

Ni biombo que me esconda

Es aquí porque no hay nada

Es aquí porque ahora el todo

Lo soy yo

domingo, 13 de noviembre de 2011

La reina Mav


Sé cosas que sólo mis manos podrían contar

El resto de mi cuerpo calla y espera

Cuando se pone de pie se enerva como un monumento antiguo

Que se ha olvidado que está hecho de piedra

Mis talones se apoyan primero

desnudos de miedo y tocando la madera que cruje deliciosa

diciendo “ven”.

Abre la boca, morena preciosa, tus faldas rojas bailando

Párate de nuevo sobre la banca agitando tus piernas bronceadas

Canta estridente como la lluvia sobre la hierba

Como el pasto rasgado por tus uñas de amante

De cocinera en flor

De mulata carroñera y nerviosa

Baila sobre la mesa y extiende tus caderas,

Generosas, generosas y lentas, lentas y curvas, curvas y nada.

Ah, mis manos

¡Ah, si mis manos!

¡si tan solo mis manos pudieran!

¡si tan solo ellas!

Mis manos que se olvidan que mi cuerpo no es roca

Ni banco

Ni piedra

Mis manos saben cosas que yo no podría contar

Pero

¡ah, si pudiera!

No era yo


He buscado lentamente y sin respuesta

La razón de tus apuros

Pagando con el cuerpo y con las piernas

Cada vez que deseé tener alas

O correr

o volar

o caer

hay tan poca diferencia

entre caer sobre ti

volar hacia ti

o correr por ti

pero las piernas y el cuerpo

caen por no sufrirte

vuelan lejos de tu abrazo

y corren escapando

y la respuesta se quedó en tu aroma

en tu piel húmeda y cansada

bajo la sábana de color inmundo

y el “hoy no puedo, perdón”

si cuando clavé las uñas en tu nuca

no era yo…

es que no era yo.

Y no era porque la que soy

Anda cayendo en un hoyo sin fondo

Y vuela porque está harta del suelo

Y corre porque siente que el tiempo

La atrapa y no tiene remedio

Los apuros no tienen razón

Como la moral

Como el cielo

Como mis miedos

Y mis “deja, que hoy no te merezco”

Tan falsos como la fuerza

Con la que clavo mis uñas en tu nuca

Y beso tu piel húmeda y cansada.

martes, 8 de noviembre de 2011

La infanta y el lobo


He cargado con mi migraña y tu conciencia

Tus delitos absurdos y mis pataletas de psiquiatra

El pan de medianoche y el té de avenida

Tus ojos caramelo y mi mirada con hiel

Tus modales de lobo en celo y mis aires de infanta

Has peleado con tus jefes y mis normas

Con mis timideces y tus arrebatos

Con mi cólera y tu evasión

Con tu insuficiencia y mi delirio

Con mi indiferencia y tu apetito

He lidiado con los mensajes de texto en madrugada

Las cuentas bancarias incomprensibles

Los chantajes emocionales

Las cenas a medias

La mitad de tu alma, casi todo tu cuerpo

Y la tercera parte de tu mente

Has soportado mis palabras abruptas

Mis comentarios groseros

Mis gritos arrebatados

Mis “hoy no, mañana menos”

Mis “cuándo”, mis “por qué”

Y mis eternas jornadas narradas con café

Y me respondes con un “no más”

Y yo te digo “aún si”

Y me insistes con un “aún sí”

Y persisto diciendo “aún no”

Y te enciendes, “dime”

Y me apago, “no ahora”

Y te rindes, “claro”

Y me callo, “…”

Aún quiero ir de tu mano a comprar libros que jamás leerás

Y sé que todavía quieres que escuche tus proyectos que nunca entenderé

Pero aunque yo aprenda a escuchar

Y tú a comprenderme

Los dos sabemos que

Te apagarás

Me rendiré

Te encenderás

Me callaré

sábado, 5 de noviembre de 2011

De la manera más fuerte


Lloro...

porque Nyman es un genio y Elvis está muerto,

porque podría haber estado enamorada de la Monroe

Y porque el rojo no es el color de la pasión.

“Hoy llego tarde”

Él dice que no debo escucharte

Si no eres para mí eso lo decido yo

Pero, te ruego me ayudes,

Si en verdad me perteneces y yo a ti

Házmelo sentir

No me expliques nada si no quieres

No redundes como te gusta

No toques mi nariz con la tuya como haces cuando

Te pones desafiante

Házmelo sentir de la manera más fuerte

Por primera vez no seas dulce

Ni pierdas el tiempo en ternuras que no recibiré

Házmelo sentir de la manera más firme

Que tus desmanes me toquen

Que tus gritos me sacudan el pelo

Hazme reír de lo enajenado de tu deseo

Hazme reír como para darte ganas de llevarme de encuentro

Hazme querer correr no tras de ti sino contigo, agarrada de tu brazo o colgada de tu cuello

Como un talismán africano

De esos que nunca caen

Házmelo sentir, te ruego a cada momento,

Y tú respondes con una sonrisa de aumento de sueldo

De ironía de gerente abusivo

De empleado de banco

De titulado mal pagado

De chofer sin licencia

Tú y tu sonrisa triste y labios

demencialmente deliciosos

Y muertos

Tu nombre evoca a la tierra

A manzanas

A sal

Y me trago tu ternura salada

Y tus celos agridulces

Tus razonamientos absurdos con olor a café de cuarta

A mesera chismosa

A eterno lonche en la avenida

Tu nombre evoca a raíces y flores

Que se abren al cielo y desaparecen en la altura

Y tú sigues mirando con agudeza de inspector

Con precisión de relojero

Con impaciente sigilo

Si aún me quieres ahí,

Y seguro que ni sospechas de mis intentos de fuga,

Házmelo sentir de la manera más fuerte.

Linda

Hoy quise ponerme linda

Sabía que me ibas a mirar y lo hiciste

Habría dado la mitad de mi cabello para que detuvieras tus ojos ahí

Porque hoy me puse linda

Y tú sonreías como si te hubiesen leído la primera plana

Hoy quise arreglarme el cabello

Ese rebelde inaudito

Que jamás ha conocido cepillo con voluntad alguna

Habría dado todos los cientos de minutos que gasté en peinarlo

A lo largo de mi vida

Para que voltees a verlo

Pero sigo siendo la estúpida quinceañera que jamás salió con un chico

Que nunca tuvo amigos

Que te extraña sin conocerte

Que llora con una balada de piano de Michael Nymann

Que se amanece abrazada a un monitor y a un falso recuerdo

Y que luego da excusas pobres en la escuela

Hoy quise ponerme linda

Para que me veas pasar

Y voltees a verme sin que te lo pida

Sin que mis manos griten que te quieren

Aunque aún falte averiguar el motivo

Toca el piano conmigo

Porque hoy me quise poner linda

Para que me mires las manos

A ver si adivinas que quieren tocarte más que a los lápices

Me puse linda para no esconderme detrás del manual de Historia

Ni mi horrible cuaderno de Gramática

Como si me importase que la fonética estudia tus sonidos

Y la semiología el significado de tus constantes parpadeos nerviosos

Hoy quise estar linda para no tener que correr al baño cuando volteas

O cuando le sonríes a otra y yo me destruyo la cabeza

Pensado por qué si no es yo

Por qué si el espejo me engaña y tú

Sigues siendo lindo y sin engaños ni esfuerzos

Hoy me quise poner linda

Para no sentirme estúpida al responder el examen oral

Ni los problemas de Álgebra

Hoy me puse linda para prohibirme llorar cuando tocase el timbre

Y darme fuerza para que,

Así no me mires nunca,

Pueda caminar sin tener vergüenza de tu risa

Ni las miradas en la esquina

“Hola” dices y me tiemblan las piernas

“Hola” digo y

Por primera vez desde el peine y los cuadernos,

Me siento linda

Más linda que cuando me asomé tras el café

A ponerme linda para ti